La ceremonia de premios había terminado y ahora era el momento de la fiesta posterior.
Bella no estaba de humor.
Se quedó cerca de una de las mesas, bebiendo su vino lentamente mientras la gente se mezclaba a su alrededor.
Una figura muy familiar se acercó.
-Hola, mami. Siento llegar tarde.
Bella suspiró.
-Draven. Confía en mí, ni siquiera recordaba que se suponía que vendrías.
Draven se llevó una mano al pecho con fingida ofensa.
-No me perdería la oportunidad de ver a mi futura esposa.
Bella