Danielle abrió la puerta y entró rápidamente.
Estaba a punto de cerrarla de golpe cuando Kate la empujó y se deslizó dentro de la habitación.
-Hola -dijo Kate.
-Vete, Kate. -Danielle señaló hacia el pasillo-. Ya encontraste el amor de tu vida, así que déjame en paz.
Intentó empujarla hacia afuera.
Kate sujetó ambas muñecas. -Cálmate, Nielle.
Danielle se quedó congelada. -¿Qué acabas de llamarme?
Kate parpadeó. -¿Nielle?
-No me llames así nunca más. -Danielle la fulminó con la mirada-. Ve a inve