Lucian estaba sentado en la cama, mirando el reloj con impaciencia. Eran las diez y tres minutos, y esperaba que Bella llamara a la puerta.
Por dentro hervía de rabia. Su mente se inundaba de imágenes de lo que ella podría estar haciendo. Visiones de Bella gimiendo en los brazos de otro hombre lo consumían. Sentía que había perdido todo el control. El pánico le oprimía el pecho.
Los recuerdos de su madre con otro hombre, susurrándole "te quiero" a él, cruzaron por su mente... y luego se transfo