Lucian apretó los puños con rabia, su mirada desviándose hacia Bella, que estaba comiendo su helado con calma, completamente ajena a lo que ocurría a su alrededor.
-Volvamos ahora. Se acabó el tiempo -dijo con frialdad, y su tono sorprendió a Bella.
Ella asintió, confundida, mientras bajaban de la rueda gigante y regresaban hacia Nueva York.
Lucian detuvo el coche frente a un hotel. En cuanto salieron, para su total incredulidad, los medios los rodearon. Las cámaras comenzaron a disparar flashe