Lucian besó la nuca de Bella y luego le abrochó el cinturón de seguridad alrededor del torso para mantenerla firme mientras ella se inclinaba hacia afuera, contemplando las hermosas luces de la ciudad.
Lucian volvió a embestirla con fuerza.
-Ohh, joder...
-Ugh, tómalo, Bella. Joder, ese coño es tan dulce y apretado... no importa cuánto lo folle, eres un tesoro -gruñó, penetrándola más profundo y más rápido.
Su orgasmo se acumuló rápidamente. Salió en el último segundo, corriéndose con fuerza so