Lucian se volvió hacia ella, esperando.
-Necesito dinero -dijo Bella.
Él asintió brevemente, fue hasta el cajón, sacó una tarjeta negra y se la entregó.
-Quédatela. El PIN es 6969. -Una sonrisa ladeada asomó en sus labios-. Retira lo que quieras.
Bella lo miró, atónita. De verdad es un obsesivo del sexo, murmuró para sí.
-Y ni se te ocurra huir con ella -añadió-. No entrego nada que no pueda controlar.
Ella asintió rápidamente.
-Hay algo más... necesito tu permiso -dijo.
Los ojos