Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala era más pequeña de lo que Tara había imaginado.
Nada solemne. Nada cinematográfico. Solo paredes claras, un reloj demasiado visible y una mesa larga donde todo parecía reducirse a hechos.Ahí estaba Harvey.Traje oscuro. Mandíbula tensa. Los ojos evitando a todos menos al juez.Ahí estaba Mateo.Más recto que nunca. No desafiante. Presente.Y Tara, sentada detrás, sintió algo extraño:no miedo.no culpa.solo una atención absoluta.—Se deja cons






