**Punto de vista de Elena**
El ambiente en casa se ha vuelto muy frío desde que volvimos de casa de mi padre hace casi una semana. Stefano apenas me dirigía la palabra, y eso empezaba a cabrearme de verdad.
Entré en el salón y allí estaba él, sentado en el sofá, mirando su móvil con esa mirada ausente y distante que siempre tenía.
—Buenos días —dije, con una sonrisa rígida y poco natural en el rostro mientras me ajustaba el jersey alrededor de los hombros.
Él hizo un ruido con la garganta, como