**Punto de vista de Elena**
Conduje uno de los autos hasta CityLife, con las manos apretadas en el volante. Cada pocos segundos, mis ojos se dirigían al espejo retrovisor. Casi esperaba ver el SUV oscuro de Stefano siguiéndome, o peor aún, la sombra de Dante.
Sentí una opresión en el pecho, como si tuviera una piedra pesada sobre mis pulmones. Mi mente era un desastre. Lucía era como una hermana para mí en todos los aspectos importantes. Habíamos compartido secretos, ropa y lágrimas duran