Ramiel lanzó sus rayos hacia Alaric, y justo antes de que pudieran impactarlo, Alaric adoptó su forma humana, cubierto de escamas doradas. Debió comprender que no podría esquivar bien con su enorme tamaño. Sus ojos brillaban con una luz dorada, y su rostro carecía de toda emoción. "¿Crees que puedes matarme? No eres lo suficientemente fuerte", se burló Ramiel.
"Te lo dije, esta lucha no terminará a menos que tenga tu cabeza en mis manos. Me he asegurado de que ninguno de tus amigos venga a salv