34.
AURORA
Aún sonrío recordando la noche de ayer. Es agradable saber que alguien puede hacer que las cosas más simples sean especiales.
Ni siquiera Jackson hizo algo así de bonito por mí, y lo entendí; lo supe en el momento en que me di cuenta de que él tenía una compañera por quien movió cielo, mar y tierra.
Pero no puedo ilusionarme, no con Kayne. No puedo entregar mi corazón para que lo lastimen cuando yo no sea la correcta.
Mis pasos y mis pensamientos me llevaron al borde de la escalera,