33.
KAYNE
Camino hacia la sala de reuniones, manteniendo la suave sonrisa que no ha querido desaparecer desde que dejé a Aurora.
Hablar con ella, disfrutar de su compañía y ver su sonrisa sin tanto miedo fue un paso demasiado grande que no pensé que sucedería tan pronto.
Ella tiene sus reservas, tiene miedo, pero esas barreras las voy a ir derribando poco a poco.
«Seguro que poco a poco, si hasta esta mañana le tenías metida la lengua bien a fondo en su boca».
«Quejate cuando no lo hayas disfr