21.
AURORA
—Papá…
—¿Cómo te atreves a venir a dar la cara después de lo que hiciste? —gritó, viniendo hacia mí a grandes pasos.
Di un paso atrás antes de que mi cara fuera golpeada con tanta fuerza que me hizo tambalear. La sangre inundó mi boca; sentí cómo la mejilla se me inflamada casi de inmediato.
—¿Qué clase de modales te enseñé? ¿Vas a buscar a Jackson para seducirlo cuando él ya tiene una compañera? Parece que no puedes superar que él ya no es nadie para ti.
Me tomó con fuerza del brazo, sacándome un grito de dolor. Me arrastró frente a ella, la mujer que esconde detrás de esas lágrimas falsas una sonrisa complacida.
—Vas a pedirle perdón, Aurora, las veces que sean necesarias y jamás, óyeme bien, jamás en tu puta vida te vuelves a acercar al Alfa.
Gritó con rabia, apenas conteniéndose, esperando que pidiera perdón por algo que yo no he hecho.
Siempre respeté el vínculo, me alejé a pesar de todo, me quebré en pedazos sola y aun así, me quieren seguir humillando.
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