100.
NARRADOR
Elena comenzó a moverse, posicionando amuletos en algunas partes de la muralla. No necesitaba un agujero enorme, solo pequeñas entradas para que los brujos entraran.
Una vez todos listos envío la señal al antiguo Rey, él no se encontraba diferente, estaba frente a la muralla en algún otro punto, donde la espesura de la hiedra combinada con el cielo oscuro apenas dejaban ver su silueta.
Conjuró palabras de un pergamino, uno que le había dado otro brujo para poder romper el sello, una