Me sobresalto al darme cuenta de que la voz al otro lado de la línea es la de Beta Luke, el segundo al mando del Alfa Nash. La sorpresa y una pizca de inquietud me invaden, y el corazón me da un vuelco ante la llamada inesperada.
—¿Cómo conseguiste mi número privado? —pregunto con cautela, frunciendo el ceño—. ¿Me investigaste?
La voz de Luke es tranquila y tranquilizadora al responder, su tono calmante como un bálsamo para mis nervios.
—El Alfa Nash me lo dio. No tengo intención de invadir tu