Mundo ficciónIniciar sesiónCole forcejea contra el agarre de Nash, el rostro teñido de un intenso carmesí. Lo observo con una mezcla de lástima y asco. El hombre que una vez amé, reducido a este patético despliegue de rabia impotente. Su voz sale ronca y entrecortada mientras logra articular: «Siempre y cuando no vuelvas a tocar a mi pareja».
Nash se burla, soltándole el cuello con una mir







