Rafael pasó una semana acompañando a Andrea en una suite VIP del hospital. Para entonces, su estado ya era estable y sus heridas empezaban a sanar.
—Después de todo lo que pasó, ¿de verdad no piensas divorciarte de Natalia? Dijiste que estarías conmigo para siempre, pero a este paso ni siquiera sé cuánto tiempo seguiré con vida.
El rostro de Rafael se endureció y su voz se volvió fría.
—Desde el primer día te dije que Natalia sería mi única esposa. Tú también dijiste que no te importaba que no n