Natalie se sentía llena de culpa. Ahora que Escorpión había puesto sus ojos en ella, aunque él no hubiera orquestado un choque automovilístico a Leonardo en su camino al Registro Civil, seguro que buscaría otras maneras de lastimarlo.
—Abuela, él estará bien, ¡lo prometo!
¡De ninguna manera ella iba a permitir que nada le sucediera!
Después de consolar a Josefina y asignar a alguien para acompañarla de vuelta, Natalie regresó afuera de la sala para seguir vigilando a Leonardo.
Al cabo de otro ra