Al ver de nuevo a Leonardo, los ojos de Tadeo se llenaron de sarcasmo y petulancia.
—Jajaja Leonardo, eres patético... En ese momento, cuando elegiste el camino de la izquierda sin dudarlo, le dije a Natalie que había elegido a Matilda, así que Natalie murió de odio por ti jajaja...
Después de decirlo, el hombre de Leonardo le dio una fuerte patada.
—¡Pfff!
Tadeo escupió sangre, pero seguía riendo.
—Jajajaja, Leonardo, aunque me matas, Natalie no podrá revivir.
Leonardo lo miró, sin temperatura