Mató a Nuño para avisarles además de por venganza.
Ahora se ocultaba en la oscuridad, esperando una oportunidad de atacarlos.
Caminaron hacia el chalet callados, y en el momento en que pulsó la cerradura de huellas, Natalie notó de pronto algo extraño y se giró para agarrar la mano de Leonardo para escaparse.
—¡Bang!
Una bomba en miniatura hizo estallar la puerta del chalet, aunque no lo mataran, era muy probable que quedaran desfigurados o heridos.
La expresión de Natalie era fría como el hielo