Antonia le dirigió una mirada desdeñosa, —No contaba contigo, y no puedo contar contigo.
Ramón frunció el ceño, —¿Has pensado bien? ¿Tampoco quieres el Grupo Ramos?
Al oír Grupo Ramos, Antonia hizo una pausa en su plegado.
Pero pronto dijo sin expresión: —Aunque lo quiero, ¿me lo daría Leonardo?
—Es mejor que sepas que no te lo dará. ¡No hagas más estupidez!
Antonia agachó la cabeza y dijo fríamente: —No te preocupes, no lo haré.
Aunque Ramón aún se sentía raro, reprimió aquella incómoda sensaci