Sacó apresuradamente su móvil y marcó el número de Mafresa, —Mafresa... Tienes que ayudarme esta vez... No quiero volver a Estados Unidos, eres la única que puede persuadir a tu hermano...
Mafresa no pudo evitar enfadarse tras conocer toda la historia.
—Te dije que es imposible que Natalie matara a Tadeo, pero se lo dijiste a Leo, ahora no puedo ayudarte. Me parece bien que tú y mi papá se vayan al extranjero. ¡Si Leo no les da dinero, voy a darles mi sueldo!
—¡No puede ser! Tu salario es poco,