—¿Entonces qué tengo que hacer?
Álvaro bajó los ojos y pensó durante unos segundos y dijo: —Encuentra la forma de atraer a Natalie hacia Antonia y el resto no es asunto nuestro.
—Vale, entendido.
...
A la mañana siguiente, temprano, cuando Antonia acababa de despertarse y recibió una llamada de Noé.
—Señora Guerrero, mi jefe ha aceptado hacer ese trato contigo, pero sólo la llevaremos hacia ti, el resto no es asunto nuestro.
—Está bien.
Al colgar el teléfono, Antonia sonrió irónicamente, se leva