Abrió la boca para decir algo, pero al final lo único que pudo hacer fue suspirar.
—Natalie y el señor Ramos... No hay destino, le debemos un favor al señor Ramos, si el señor Ramos necesita nuestra ayuda en el futuro, aunque sea atravesando el fuego, ¡yo lo haré!
No por otra razón, Ángel siempre sabía lo que Leonardo sentía por Natalie.
Si no hubiera pasado lo de Bryan, Ángel probablemente no habría impedido que estuvieran juntos.
Pero ahora que las piernas de Bryan tal vez no podrían curarse e