(Narrado por Spencer)
El muelle 14 olía a óxido, salitre y abandono. Dominic se movía entre las sombras con la fluidez de un espectro, su mano sana sosteniendo una Glock con una naturalidad que siempre me recordaba que él nació para la guerra, mientras yo solo aprendí a financiarla. Yo apretaba mi propia arma, sintiendo el frío del metal contra mi palma sudorosa. El miedo por Casey era un motor que me obligaba a avanzar, ignorando el instinto de supervivencia que me gritaba que diera media vuel