(Narrado por Casey)
Si pudiera haber invocado un terremoto para que el edificio se tragara esa oficina en ese preciso instante, lo habría hecho. La humillación era un fuego vivo en mis mejillas mientras Dominic y Chloe nos observaban con una mezcla de diversión y cinismo. Spencer, por el contrario, parecía haber perdido cualquier rastro de su habitual reserva aristocrática; se movía con una lentitud deliberada, como si el hecho de que nos hubieran descubierto en el sofá fuera el menor de sus pr