(Narrado por Casey)
Había pasado una semana desde la noche en el muelle. Siete días de un silencio profesional tan absoluto que a veces sentía que me faltaba el aire en la oficina. Para sobrevivir, me había convertido en una máquina: planos, cálculos, entregas. Nada más.
Spencer, en un movimiento que no supe si fue por culpa o por estrategia, le había ofrecido a Liam el puesto de Director de Seguridad de la empresa. Fue su forma de evitar que mi hermano se volviera loco mientras Mia seguía inte