Capítulo 249: Abriendo el corazón.
El silencio en la habitación era tan denso que casi se podía cortar. Marcos seguía acostado, el cuerpo rígido, los ojos cerrados con una fuerza antinatural que hasta le dolía. Llevaba tanto tiempo intentando controlar su respiración que sentía el pecho a punto de explotar.
Por dentro, estaba en guerra.
Su mente gritaba, quería levantarse, quería enfrentarlo, quería obtener respuestas. Pero su orgullo y su temor estaban peleando con sus ganas de romper a llorar.
Y entonces sucedió.
Ese cosquille