La tarde había caído con un aire tranquilo, casi solemne. La luz del sol se filtraba entre las copas de los árboles del cementerio, pintando sombras alargadas sobre la tierra húmeda y los caminos de piedra. Victoria caminaba con paso decidido pero silencioso, su bolso colgando suavemente de su hombro mientras su mente no dejaba de divagar entre recuerdos y emociones.
Llegó frente a la tumba de su hermano Damián, y se detuvo un instante, dejando que el silencio y la brisa le envolvieran. El nomb