Las cosas no podían estar más claras.
Gracias al esfuerzo incansable de Cora y Dylan, la liquidación de la empresa se había llevado a cabo en tiempo récord.
Ambos habían decidido terminar con el trámite lo antes posible para darle a Selene el espacio de tranquilidad que tanto necesitaba.
Incluso la familia Sartori había brindado un apoyo inesperado, facilitando cada paso legal.
Sin embargo, la mente de Selene estaba en otro lugar. Mientras terminaba de prepararse para su cita con Zander, quien