Parecía ser que los días habían pasado como una tortura. Su padre la había llenado de trabajo, y ella no había tenido más opción que trabajar hasta el cansancio.
Aquel día sería el inicio de la fiesta de camping.
Estaba segura de que su hermana y su esposo ya estaban en el lugar y que ellos serían seguramente los que conseguirían la licitación y con ello el divorcio por fin se podría dar.
La verdad era que, si ellos conseguían la licitación y con ello el permiso del divorcio del anciano Nikolái