Tiempo fuera
Otro día que amenazaba con hundirme en la monotonía particular de esa vida a la que conscientemente me había entregado. Era un día viernes y estaba a solo un día para tener que enfrentarme a esa difícil situación de aquella boda de la que ni siquiera había querido tener un momento para pensar. Solo lo había asumido como algo inevitable y traumático, pero no me había detenido a considerar en las implicaciones que ese asunto me podía desencadenar en mi aparente calma.
David se fue a