A la espera del momento
Ethan se fue de la casa después de que conversamos un poco sobre la idoneidad de asistir a esa reunión. Yo tenía más que claro el asunto y sabía que si quería mantener las cosas en orden en la casa debía asistir a esa boda, aunque me doliese el corazón. El desgraciado Martins se había encargado de amenazarme para hacer lo que se le antojaba y aunque no me gustaba la idea de tener que estarme sometiendo a sus planes, no tenía otra alternativa si de verdad quería que todo