Capítulo 51.
Pasos apresurados y respiraciones agitadas se escuchaban por el pasillo mientras los Ercil corrían para llegar hasta el piso en donde les dijeron que se encontraba Nixon.
Lina iba detrás suyo, Kael ni siquiera se bajó del auto esperando el informe de los daños en la aeronave, aunque ya intuía lo que iba a encontrar.
Si fue Bora quien llamó y quería cobrar el sangre por sangre…
—Frió el sistema. —le dijo Brease cuando contestó la llamada. —Helena está enviando el informe inicial y déjame decir