Capítulo 50.
—Me iré adelantando. Recuerda que estaré esperando por tí en el helipuerto de la empresa. —salió a toda prisa, mientras Salma le dedicó un gesto hastiado.
—Ni creas que te daré el besito de buenas noches. —se levantó sin verla más. —A ustedes tampoco. Pero sí se ganaron el buenas noches.
Naenia negó ante su inmadurez. Warren vertió más vino en su copa y Salma no tardó en alejarse de ellos.
Una hora más tarde ya todos estaban en sus habitaciones. Lina se había sacado los zapatos, buscando u