Capítulo 31.
En la ducha nada cambió en Lina y el Mayor, quiénes olvidaban su moral y su objetividad. Esa relación clandestina que sostenían aplastaba su férrea moral, la cual desaparecía con el otro, pues eran conscientes de que lo que estaban haciendo estaba mal, pero ninguno se esforzaba por deshacerse de ese gusto prohibido por el otro.
Kael la ubicó sobre el lavabo y ella tuvo que ponerse a pensar cuánto más resistiría su cuerpo ese día, pero verlo emerger de sus piernas la hizo deducir que todo lo qu