Capítulo 199.
—Deja esa cosa que en Manhattan es de noche aún. No te van a contestar— alegó Kael, comiendo bajo la sombrilla que los cubría del sol. Los lentes oscuros cubrían sus ojos, pero sus gestos eran muy notables. Le gustaba esa mirada amielada sobre él.
—Quiero saber de Atila y los cachorros, —Lina envió un mensaje más y su marido negó, comiendo sin preocuparle, pues tan sólo horas antes supo que todo estaba bien. Aunque ella no lo entendía.
—Y luego te quejas que soy quién no hace nada— dijo el Ma