Capítulo 156.
Los helicópteros trasladaron a todos hasta el sitio de encuentro que más tenía aspecto de aeropuerto privado, pues la cantidad de aeronaves los dejó perplejos. Los pandilleros se vieron de frente con los hombres que se regían por una sola ley. Mantener a salvo a la familia dueña de esa ciudad.
El ángel de la muerte se encontraba junto a un grupo de sujetos, dando las instrucciones que los movieron, yendo a las aeronaves que se escucharon emprender vuelo.
—Tenemos seis horas antes de que amane