Margaret
Había pasado una de las mejores noches de mi vida, Nikolay estaba siendo muy cariñoso y eso estaba volviéndome loca.
Lo vi dormir a mi lado en la cama del hotel donde nos quedamos y sonreí por automático acercándome a él para depositar unos pequeños besos por su cara, haciendo que sonría entre sueños.
A mi mente vinieron los recuerdos de anoche y me apresuré a escribir unos mensajes a Sasha de que estaba bien, antes de que comenzara a bombardearme con llamadas.
Volví a besar a Nikolay