Margaret
—¿Esta vez no vas a pedir la orden para llevar?
Elevé mi mirada hacia Karina y sonreí ante su cabello de un nuevo color, la semana pasada estaba al rojo natural ahora era un rubio platino.
—Hoy no, para variar un poco, quiero comer en la cafetería con mejor vista. En algún momento se le va la gracia a comer sola en tu departamento.
—¿Una docena y media de dedos de queso?
—Agrégale papas con queso derretido, me siento festiva hoy, me lo he ganado por tanto usar escaleras y caminar.
—Tie