ISABELLA
—Necesitas dejar de mirarme como si me llevaras al matadero, Isabella —susurró Matteo desde donde estaba junto a mí.
Forcé una sonrisa falsa, recogiendo el bolígrafo mientras firmaba mi vida al monstruo que estaba a mi lado. —Quiero decir, ese es todo el punto —dije entre dientes, tratando de parecer normal.
La sonrisa de Matteo no se quebró. Puso una mano en la curva baja de mi espalda, su calor atravesando el algodón de mi vestido, y me guió a un lado para que mi padre y su hermano p