Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire del planeta era denso y cargado de humedad. Una neblina oscura se extendía a través del paisaje, ocultando gran parte de lo que había alrededor de la nave. Desde el interior, Alea miraba por la ventana, intentando descifrar lo que había más allá de la bruma.
—¿Puedes analizar la atmósfera? —preguntó, volviendo su atención a Eryon, quien estaba ajustando los sistemas de la nave. —Ya lo hice, —respondió él, sin levantar la mirada—. Es respirable, pero hay a






