24- April
Salgo de mi horrible, confuso y culpable baño, de supuesta relajación.
Sé lo que viene. Una llamarada Jonás en minutos; intento preparar mi mente, para el hecho.
No tardó en llegar a mis oídos su voz, cuando pisé la cocina. Irritado y adormecido, aún así me golpea los tímpanos … — ¡¿Se puede saber qué coño se le chifla en la cabeza a esta hija de Satanás?! — me encuentra en cuanto cruzó el marco de la puerta. Su cara destila gritos contenidos de: “te odio m*****a perra”, y no exag