25-Ethan
Me pidió que me largara. Así, sin más.
Y fue lo que hice, con un peso espantoso sobre los hombros, confundido en demasía.
Y aquí estoy, cayendo en la cuenta, que había amanecido, por primera vez en la vida con una mujer como “Manta”.
«Mierda»... Ese, no soy yo, muy probablemente tampoco sea ella.
Sus palabras me provocaron entre gracia y ternura, hasta que sus gestos denotaban miedo.
Una sensación espantosa, la de ver en sus ojos miedo, ¿De mí?
«Mil veces mierda» no me gustó n