«¡Tim!, ¡lastimé a Tim con la navaja!» ahora si me puse pálida, puedo sentirlo, miré mi mano tratando de juntar las piezas observando la venda que la envolvía. Ethan notó mi mirada mientras terminaba de servir el vaso de agua, se giró hacia mí.
— ¿Tim? ¿Lastimé a Tim!?... -pregunte en un susurro ahogado. Al ver mi desesperación, se apresuró a contestar.
— ¿Qué? ¡No! ¡No!, ¡no!, el infeliz está bien... lamentablemente...- aclaró entre dientes lo último y se acercó en un intento de tranquilizarme