El aire estaba cargado con los ecos de la batalla. Aurora abrió los ojos lentamente, la sensación de calor residual de la daga aún pulsaba en su cuerpo. Estaba en una habitación desconocida, una estancia pequeña pero acogedora. Las paredes eran de madera oscura, cubiertas con tapices bordados con runas antiguas que parecían vibrar con un leve resplandor. Una ventana al lado de la cama dejaba entrar la luz tenue del amanecer, pero el frío del entorno penetraba hasta sus huesos.
Damien estaba sen