Mundo ficciónIniciar sesiónNahia
El agua corre sobre mí como una lluvia post-tormenta, caliente, continua, casi viva.
Se desliza por mi nuca, se detiene en mis hombros, sigue la línea de mi columna como un hilo ardiente que quiere despertarme mientras aún me retiene en el sueño.Cierro los ojos, escucho este chorreo, y es como si cada gota me devolviera a él, a ellos, a esa presencia doble que atravesó mi sueño para redibujar sus fronteras.






