—Será lo mejor —musitó con la valija a su lado.
—Aún no se cumple el plazo de quince días.
—¿No? —espetó con ironía y ella asintió—. Se ve que el tiempo que pasamos juntos fue intenso, porque me parecieron años.
—Alan yo lo siento.
—Está bien, te acepto las disculpas. —Caminó hacia la entrada, ella lo siguió—. Pero eso no me hará cambiar de opinión.
—No puedes quedarte un día más así tenemos tiempo de hablar.
—Ya dije todo lo que debía decir, no tengo nada más que decir.
—Pero yo sí tengo algun