Capítulo 161. Algo cambió.
Un mes después.
Solo había pasado un mes desde la boda de Alessandra y Julien.
Y, sin embargo, la mansión De la Vega ya parecía haber recuperado su caótico equilibrio natural.
Las risas llenaban los pasillos. Las discusiones absurdas entre Nicodemo y Patricio continuaban siendo prácticamente un espectáculo diario de todas las tardes.
Y Leo había desarrollado una nueva obsesión.
El francés.
—Bonjour.
Julien lo observó desde la pantalla del teléfono con expresión divertida.
—Eso estuvo muy bien.