Capítulo 162. La expedición al ginecólogo.
—Solo será una consulta rutinaria.
Leonella lo repitió por tercera vez mientras cerraba el bolso frente al espejo del dormitorio.
—Rutinaria —insistió.
Héctor, sentado en el borde de la cama, cruzó los brazos.
—Las consultas rutinarias no hacen que una mujer se esconda en el baño para mirar veinte veces la misma prueba.
—La miré cuatro veces.
—Diecisiete.
—Cuatro.
—Diecisiete y media.
Ella le lanzó una mirada.
—No necesito una escolta militar para ir al médico.
—Perfecto.
Él se levantó.
—Entonc